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Qué hacer en caso de secuestro, según el KGB

Porque uno nunca sabe a qué puede estar expuesto, el KGB (o, para ser más precisos, su heredero, el Servicio Federal de Seguridad ruso), publicó en 2004 una serie de consejos en caso de que uno sea objeto de un secuestro. El texto no lo dice con claridad, pero quien lo escribió está pensando en un caso de captura colectiva de rehenes a manos de terroristas chechenos, como las de la escuela de Beslán o el teatro Dubrovka de Moscú.

En cualquier caso, casi nada de lo que dicen es muy tranquilizador. Lo primero que sugieren es que, si es posible, “debe abandonar el lugar del supuesto secuestro”, y que “si no ve a un secuestrador y no hay posibilidad de captura, no se quede quieto”.

“Tiene que hacerse a la idea de que no será liberado de inmediato, y prepararse psicológicamente para una larga estancia con los secuestradores”, añade. “Si está junto a los terroristas, necesitará establecer algo en común psicológicamente con los secuestradores. En ningún caso llore ni grite para expresar su indignación, ya que los terroristas están a menudo bajo la influencia de las drogas y, en general, están muy alterados”, indica el texto.

Más ideas reconfortantes: “Debe hacerse a la idea de que durante mucho tiempo estará privado de agua, comida y posible movimiento, por lo que necesita ahorrar energía. Si hay poco aire en la habitación, muévase poco para economizar oxígeno. Si le prohíben moverse por el edificio, necesitará hacer algunos ejercicios sencillos. Simplemente contraiga los músculos de los brazos, las pieras y la espalda por si es necesario moverse. Además, haga ejercicios mentales, para no abandonarse y no perder el control psicológico. Recuerde fragmentos de libros, resuelva problemas matemáticos, y si sabe rezar, rece”.

Otro de los fragmentos está dedicado a qué hacer en caso de un asalto. Lo primero que hay que hacer es apartarse de puertas y ventanas. Ah, y también de los terroristas “porque nuestros francotiradores les dispararán”. Al final, la recomendación es la misma que la que se hace a un corredor caído en el encierro: “Si oye granadas de luz y sonido, o siente un olor acre de humo, tírese al suelo, cierre los ojos, no se los frote, cúbrase la cabeza con las manos y espere a que los agentes de las unidades especiales le saquen del edificio”.

Por supuesto, este post sería imposible sin el traductor de Google. Aquí va el original, aquí la traducción al español y aquí la traducción al inglés, que es bastante mejor.

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